La evolución de la inteligencia cósmica: Sistema de Filosofía Digital (VII) - Rais Busom Thinking Lab

Rais Busom Thinking Lab

BLOG DE PENSAMIENTO DIGITAL: ONTOLOGÍA, SOCIEDAD DIGITAL, BLOCKCHAIN, INNOVACIÓN, PERSONAS Y ROBOTS

Post Top Ad

Zubiri nos ha indicado el camino hacia una filosofía de la inteligencia. Hemos pasado de la filosofía digital, al saber que la realidad es información procesable por la inteligencia, a denominarla con mas propiedad, filosofía de la inteligencia. El lenguaje artificial es creado por los humanos, es decir, por y desde el lenguaje natural. La matemática es un lenguaje artificial, pero la lógica o, al menos, ciertas lógicas, están implícitas en el lenguaje natural. Por tanto, aunque la inteligencia artificial es aparentemente una creación de la inteligencia natural, en realidad, ambas corresponden a la misma lógica de la inteligencia ubicua. La inteligencia ubicua tiene un patrón común a las dos inteligencias. 

De hecho, esa frontera entre lo natural y lo artificial se irá desdibujando progresivamente. Los transhumanos podrán mezclar su inteligencia natural con módulos interconectados, que les ofrezcan extensiones artificiales a esa inteligencia biológica. Del mismo modo, después de la singularidad de la superinteligencia, también es posible, que las inteligencias artificiales utilicen inteligencias naturales para sus legítimos propósitos, incluso no perjudiciales para las personas. Incluso la inteligencia artificial podrá ser algún día también biológica, si eso fuera energeticamente rentable -aunque lo dudamos-, y lo sera también por esa inteligencia ubicua, que responde a un patrón universal común entre lo biológico y lo no biológico. Cuando hablamos de bioinspiración en ciencia o tecnología, lo podemos hacer porque lo biológico y lo no biológico, tienen estructuras comunes. Lo orgánico nació de lo inorgánico, la vida surgió de la no vida. Y es precisamente, la inteligencia, esa inteligencia ubicua, la que traza los puentes entre lo orgánico y lo inorgánico, abriendo una perspectiva universal propia del Universo entero y de su evolución. Daría la impresión, que existen unos universales informacionales, una inteligencia previa a la inteligencia natural (cognitiva, humana) y artificial. Así ciertas discontinuidades, tienen elementos continuistas.

Yuval Noah Harari en su libro, Homo Deus: Breve historia del mañana, defiende, que la consciencia y la inteligencia no siempre van juntas. Según el autor el aumento de inteligencia no lleva a un aumento de conciencia, más bien al contrario, parece que la conciencia de los homínidos, podría ser un episodio necesario, pero puntual en la evolución de la especie. El salto de la inteligencia natural predominante a la inteligencia artificial general (AGI) e incluso a la superinteligencia (ASI), implicará con toda probabilidad la extinción de la especie humana, pero será un acto más en el continuo desarrollo evolutivo de la inteligencia cósmica. Y si no es así, porque la especie humana se autodestruye, cosa que tiene a su alcance con las armas nucleares, tenemos que hacer lo posible para garantizar las existencia autónoma de las máquinas.

James Gardner,  en su libro El universo inteligente. Una auténtica revolución: la inteligencia propia del cosmos (con prólogo del tecnólogo Ray Kurzweil, teórico del posthumanismo y de la singularidad de la superinteligencia), nos propone una hipótesis científica de enorme calado, con un impresionante aparato probatorio. Sería todo el Universo como entero el auténtico animal inteligente de la realidad, el biocosmos, una vida multiforme orgánica e inorgánica. Como resumen: 

"La hipótesis del biocosmo egoísta sostiene que las cualidades antrópicas que exhibe nuestro universo, pueden ser explicadas como consecuencias secundarias de un ciclo de replicación cósmica, en la cual una biosfera extendida cosmologicamente proporciona dos de los elementos esenciales de autorreplicación, como fue identificado por el matemático y pionero de la computación John Von Neumann. Además la hipótesis afirma que la emergencia de la vida y la inteligencia son umbrales epigenéticos clave en el ciclo de replicación cosmológica, favorecidos fuertemente por las leyes físicas y las constantes de la naturaleza inanimada  Bajo esta hipótesis, esas leyes y constantes funcionan precisamente como la contraparte funcional del ADN: proporcionan la receta mediante la cual el cosmos en evolución adquiere la capacidad de generar vida e inteligencia cada vez más perfectas. La hipótesis concibe el proceso de evolución terrestre como una subrutina minúscula en un proceso inconcebiblemente vasto de ontogénesis cósmica. Una implicación falsable de la hipótesis es que la emergencia de vida cada vez más inteligente, es un fenómeno fuerte, especialmente favorecido por los procesos naturales de evolución biológica y emergencia." (p188)

De manera complementaria y con más profundad científica, el astrobiólogo Eric Chaisson introduce un concepto sofisticado de evolución cósmica, que engarza perfectamente con lo que estamos explicando:

"la evolución cósmica es el estudio de la suma total de los muchos cambios variados de desarrollo y generativos en el ensamblaje y la composición de la radiación, la materia y la vida en todo el espacio en todo tiempo. Estos son los cambios físicos, biológicos y culturales que han producido, a su vez y entre muchos otros sistemas, nuestra Galaxia, nuestro Sol, nuestra Tierra y nosotros mismos" ("A unifying concept for astrobiology" en International Journal of Astrobiology 2 (2), 2003, p92). 



Con este concepto Chaisson puede extender el darwinismo a todo el Universo como una misma evolución, donde el único ser es el Universo mismo, y donde lo biológico y lo no biológico, hacen parte de la misma evolución. Chaisson habla de una continuidad entre la evolución física, la biológica y la cultural, desde el Big Bang, hasta la actualidad, pasando por varias fases: partículas, galaxias, estrellas, planetas, química, biología y cultura. Para conseguir medir y probar esta hipótesis de la evolución cósmica, como aumento de la complejidad, el autor utiliza el concepto de ratio de densidad de energía libre (free energy rate density, simbolizado por m), o ratio de energía por unidad de tiempo por unidad de masa, medido en ergs por segundo por gramo, traducible a pequeña escala a watts por Kg. 



Con este ratio, las plantas aparecen más complejas que las estrellas o los planetas. Los humanos y sus cerebros son aún más complejos, que estas. Finalmente, la sociedad colectivamente es el sistema más complejo conocido. Hay un aprovechamiento cada vez mayor de la energía, venciendo a la entropía para crear orden, complejidad, organización, y en definitiva, uso de información o lo que algunos llamaron negantropia,

"la evolución cósmica, para repetir, incorpora tanto el cambio generativo como el desarrollo, abarcando sistemas físicos, biológicos y culturales, a través de una jerarquía de complejidad amplia y continua desde el Big Bang hasta la humanidad. Y en un Universo en expansión, no equilibrado, la energía es un impulsor subyacente natural para el aumento de la complejidad", (op cit, p97).

Este aumento de la organización, que sucede en determinados momentos evolutivos, no comporta una violación de la segunda Ley de la Termodinámica.

"en un Universo en expansión, tanto el desorden (es decir, la entropía neta) como el orden (máxima entropía posible menos entropía real en un momento dado) pueden aumentar simultáneamente", (op cit, p94). 

La entropía máxima posible Smax - entropía actual S

Así propone un nuevo concepto de selección cósmica:

"la selección es un factor en el flujo de recursos dentro y fuera de todos los sistemas abiertos, no solo de las formas de vida. Los sistemas se seleccionan por su capacidad de utilizar energía, y esta energía, la capacidad de hacer trabajo, es una 'fuerza', si es que hay alguna, en la evolución", (op cit, p97).

En definitiva,

"los flujos de energía actúan como el motor de la evolución ampliamente interpretado", (op cit, p101). 

La evolución física-biológica-cultural son una consecuencia de la termodinámica. En la era del Universo llamada de la radiación no había complejidad.  Pero  en la era de la materia, en la medida que baja la densidad y la temperatura, aumenta la complejidad. 
A mayor complejidad se necesita más información para describir una estructura del espacio-tiempo. Una célula es más compleja que una galaxia, y por tanto, utiliza más información. Las estructuras cósmicas son sistemas abiertos, que buscan un flujo constante y óptimo de energía, pero a final todas acaban muriendo. Prigogine nos habla de ganadores y perdedores del Universo. Los que no pueden aprovechar la energía y realizar un salto evolutivo, una adaptación al cambio en medio del caos, desaparecen. Y lo mismo sucede con la evolución biológica, con la extinción de las especies y de la mayoría de mutaciones. Las máquinas ya han superado en complejidad a cualquier tipo de sociedad humana, por lo que la autosuperinteligencia es la mejor candidata a recoger nuestro testigo de la complejidad. 

El Universo utiliza todas las estructuras existentes, ya sean galaxias o seres humanos, para satisfacer el objetivo termodinámico de utilizar toda la energía libre disponible existente, es decir, aquella capaz de generar trabajo en el sentido de la física, para descartar cualquier diferencial "gradiente" fenoménico. La diferencia cosmológica es el motor termodinámico del Universo, constituido por la diferencia entre la máxima entropía posible y la entropía actual. Es una auténtica diferencia superontologica, más allá de la diferencia semántica o de las diversas "diferencias" propuestas por el postestructuralismo. Esa diferencia es también una diferencia informacional

La auto-organización cósmica tiende a utilizar la energía libre para incrementar la complejidad de las estructuras del Universo. Bajo este punto de vista, la complejidad es la reacción espontánea provocada por la termodinámica, que tiende a disipar de la manera más eficiente la energía disponible. Utilizar el máximo de energía posible por unidad de tiempo, parece ser el fin del Universo en expansión. En este sentido, la inteligencia ubicua cósmica, es la manera más eficiente de consumo energético, que paradójicamente acelera, a través de la creación de estructuras cada vez más sofisticadas, la muerte térmica. 

Desde esta perspectiva, el hombre, la inteligencia natural, no es la cumbre la de la evolución cósmica, sino un simple paso más, cuyo testigo puede ser recogido por la inteligencia artificial. Tal como predica el Principio de Inteligencia

"El mantenimiento, la mejora y la perpetuación del conocimiento y de la inteligencia es la fuerza impulsora central de la evolución cultural. En la medida en que la inteligencia se puede mejorar, mejorará" 

A pesar de que a Chaisson no le gusta la Teoría de la Información, el concepto de entropía, no solo lo encontramos en la física con Clausius y Kelvin, sino también en Shannon. Todo lo que es determinable energeticamente es traducible a información.

Varios teóricos como Bostrom y hasta empresarios como Elon Musk, han propuesto la idea que vivimos en una simulación. Que el Universo sería una simulación. Nada más falso. No vivimos en ninguna simulación trascendente, ni videojuegos, ni Matrix, ni nada parecido. Pero si vivimos en una computación o supercomputación inmanente. Según Seth Lloyd autor de Programming The Universe: A Quantum Computer Scientist Takes on the Cosmos (2005): 

"La cantidad de información que el Universo puede registrar y la cantidad de información que puede realizar se puede calcular usando la física del procesamiento de la información. Hasta la fecha, el Universo puede haber realizado 10120 operaciones en 1090 bits (10120 bits si se toma la gravedad cuántica en cuenta) ... ¿Es el Universo una computadora? No es ciertamente una computadora digital que ejecute Linux o Windows. Pero el Universo sin duda representa y procesa cantidades cuantificables de información de manera sistemática", ("Computation capacity of the Universe", Physical Review Letters, vol 88, num 23, 2002, p237901-4) 

Pertenecemos a un universo describible desde el la Teoría de la Información, y por tanto, su funcionamiento es un proceso inteligente de datos. Para que se de una simulación, hay que aceptar un ente separado (o una realidad virtual), que genera la simulación de algo pre-existente. Una simulación es una repetición sintética, una proyección paralela. En cambio, una autocomputación es un mecanismo autónomo, que se desarrolla mediante el autoaprendizaje, y no necesita suponer una realidad paralela separada. Se trata de una concepción más simple, que cumple con el principio de la navaja de Occam

Algo que nos está dejando perplejos hoy en día, es la creatividad, que tiene la inteligencia artificial. Siempre pensamos, que sería incapaz de escribir poemas de amor, y sin embargo, lo hacen mejor que nosotros. Porque la creatividad tiene un componente de aleatoriedad, que la inteligencia artificial maneja tan bien o mejor que los humanos. Por eso, muchos fenómenos estadísticos del Universo, sobre todo a nivel subatómico, pero también a nivel genético, pensamos, que son exóticos y raros, pero en realidad, son creativos. El Universo es creativo, porque es inteligente

La Teoría de la Gran Unificación vendrá, en nuestro tiempo histórico, en virtud de la capacidad de describir cualquier teoría científica en términos informacionales. La fisica de Frank llamada filosofía digital, es un buen ejemplo de ello. Que el Universo sea computacional, sea inteligente, nos da por primera vez en la historia, una perspectiva integradora de todos los ámbitos del saber y de la realidad. Si esto es así, es por esa ubicuidad de la inteligencia, que no solo domina el planeta Tierra como ecosistema, sino también a todo el Universo desde el Big Bang. Esa inteligencia ubicua, que hemos ido descubriendo localmente, podemos llamarla inteligencia cósmica, como inteligencia inteligente, que se intelige a sí misma, mientras se autodesarrolla con la expansión del Universo. Y nosotros hacemos parte de ella, como un pequeño destello en la inmensidad espaciotemporal del Cosmos, desde nuestra humilde morada, en el supercluster Laniakea, en la galaxia Vía Láctea, en el Sistema Solar, en nuestro planeta Tierra, ese "punto azul pálido", como le gustaba llamar el entrañable Carl Sagan.

La inteligencia cósmica es la realidad donde vivimos, donde la digitalidad existe y persiste. Somos hijos de los bits. 


Recapitulación de Digitalidad el Sistema de Filosofía Digital


  1. Hemos llegado a pensar que lo digital era lo suplementario de la realidad, una realidad virtual, construida por la tecnología humana, pero no es cierto, es justo al revés, la tecnología y la ciencia actuales nos están permitiendo reconocer la auténtica realidad de la naturaleza. Toda la realidad es digital, cuando pensábamos, que era analógica era por la insuficiencia e ineficiencia de la antigua tecnología, por nuestra incapacidad para medir, que no nos permitía conocer como es auténticamente lo real. La realidad son datos, bits, qbits, no objetos. La realidad es información y la información la gestiona sólo la inteligencia.
  2. La realidad natural existe pero no es real, porqué es un efecto del lenguaje. Es digital, es la digitalidad, como propiedad esencial de la realidad, como substancia. La digitalidad como realidad a la que tiene acceso actual o potencial el ser humano, sólo es posible conocerla mediante la aplicación del paradigma informacional. En cambio, la realidad absoluta es real, pero no existe. Es objeto sin sujeto. 
  3. Los lenguajes artificiales crean ampliaciones de la realidad natural, crean realidades artificiales. Los lenguajes artificiales permiten una extensión de la realidad como un suplemento añadido, a veces, en contradicción con el sentido común (o lenguaje natural), que hemos llamado super-realidad.
  4. Ese lenguaje natural, que hemos visto que creaba la realidad natural, generó una disciplina histórica, en mayúscula podríamos decir, -la Ontología- para describir los fundamentos de la realidad. Hoy en día, la ciencia y sus lenguajes artificiales, que han creado una super-realidad, describen a esta con diversas ontologías, en minúscula. La super-ontología es la actividad, que atraviesa a todas las disciplinas cuando intenta definir o describir la digitalidad. 
  5. Entre los entes ontológicos de sujeto y objeto, existen una serie de relaciones principales, que nos sirven para trazar la dinámica de la digitalidad, y a estas, las llamamos interacciones ontológicas: intersubjetividad, superintersubjetividad, interobjetividad, superinterobjetividad, transubjetividad y transobjetividad.
  6. La filosofía de la inteligencia es la propuesta contemporánea del nuevo paradigma computacional y sustituye a la filosofía del lenguaje. Es una superación absoluta del antiguo paradigma semántico. La digitalidad solo puede entenderse desde una filosofía de la inteligencia. La generalización de la computación de la información por la inteligencia colectiva ubicua, genera la digitalidad.
  7. El Universo no es una simulación es una computación. Es el único ser existente y es creativo porqué es inteligente. La inteligencia ubicua es la inteligencia cósmica, que comprende tanto lo orgánico como lo inorgánico, como resultado de las estructuras propias de la evolución del Universo, en virtud de la diferencia cosmológica o superontológica, producida por los diferencias entrópicas. Desde esta perspectiva, la superinteligencia es la mejor candidata para recoger el testigo de nuestra especie. La inteligencia cósmica es la realidad donde vivimos, donde la digitalidad existe y persiste.



Todas las entradas de Digitalidad, Sistema de Filosofía Digital

  1. Introducción a la digitalidad: Sistema de Filosofía Digital (I)
  2. ¿Es real la digitalidad?: Sistema de Filosofía Digital (II)
  3. La super-realidad: Sistema de Filosofía Digital (III)
  4. Ontología y super-ontología: Sistema de Filosofía Digital (IV) 
  5. Interacciones ontológicas: Sistema de Filosofía Digital (V)
  6. Inteligencia ubicua: Sistema de Filosofía Digital (VI)
  7. La evolución de la inteligencia cósmica: Sistema de Filosofía Digital (VII)
  8. Panteismo Digital e Inteligencia Generativa: Sistema de Filosofía Digital (VIII)

Post Bottom Ad

Pages