El declive del Capital Artificial. De la Teoría del Valor Trabajo a la Teoría del Valor Inteligencia.

"Las leyes de la naturaleza jamás pueden ser destruidas. Y sólo puede cambiar, en dependencia de las distintas condiciones históricas, la forma en la que estas leyes se manifiestan", Karl Marx, Carta a Ludwig Kugelmann, 11 de julio de 1868.



1. La teoría económica del Valor Trabajo Industrial

La teoría económica clásica con Adam Smith principalmente, que la fuente de la riqueza era la producción industrial y esta se basaba en la tecnología (o medios de producción) y en el trabajo. Marx habla de la inversión en tecnología como capital constante y la inversión en fuerza de trabajo como capital variable. Según Marx la teoría del Valor-Trabajo de Smith y Riccardo no ofrece una explicación científica de la valorización del capital. El trabajador vende su fuerza de trabajo al capitalista y este pasa a ser propietario de esta mercancía de la que dispone el máximo tiempo posible diariamente. La realidad es que esta jornada se extiende por un tiempo superior, al tiempo que se necesita para producir los medios diarios de reproducción (comida, vivienda, etc.) del trabajador. El capitalista paga al asalariado un precio por su fuerza de trabajo como lo hace por cualquier otra mercancía, es decir, paga un precio equivalente a lo que costó producirla. Así que el capitalista no paga un precio por el trabajo que hace el asalariado, porque el precio de las mercancías no está determinado por el uso que se hace de ellas, sino por lo que costó producirlas, por su valor, que es en definitiva, la cantidad de trabajo socialmente necesario invertida en producirlas.

El capitalista remunera el valor de la fuerza de trabajo y a cambio recibe el valor creado por el uso de la fuerza de trabajo durante la jornada laboral. De este modo, que una parte de la jornada laboral, el asalariado trabaja para reproducir el valor de su fuerza de trabajo, y la otra parte trabaja "gratis" para el capitalista. Esta diferencia de valor, entre el valor de la fuerza de trabajo y el valor producido por su empleo, es lo que Marx denomina como plusvalía, que es la base de la ganancia capitalista. (cfr. Marx, K., El Capital. Tomo 1Capítulos 6 y 7, 1995). Esta plusvalía propia del centro productivo podemos llamarla plusvalor industrial.

Pero Marx  se equivocaba. La única manera de generar valor no es exclusivamente pagar una mercancía como es el trabajo por debajo de su coste de reproducción, sino también la reducción de costes en materias primas y energía, y especialmente, el gran generador de valor es la tecnología, no solo como aumento de la productividad o la eficiencia, que sería la parte de la maquinaria (capital constante), sino como conocimiento, como materialización de la inteligencia colectiva, como capacidad de diseño de productos, que satisfacen necesidades humanas. Y el conocimiento está fuera de la ecuación marxiana. A pesar de que en los Grundrisse y en el Capitulo VI inédito de El Capital, Marx trabaja el tema de la tecnología con grandes intuiciones nunca llega a reformular su Teoría Clásica del Valor.

Esta fase del desarrollo capitalista se basó en sus inicios de la revolución industrial, en la energía del carbón, así como en China ha también ha sido su energía de desarrollo prioritaria. Mientras en Europa se desarrolló la democracia burguesa representativa, donde el pueblo no tenía derecho a voto, en China en esta fase de crecimiento exorbitante, de acumulación primigenia de capital, es también el Partido Comunista, como co-propietario de los medios de producción el que detenta el monopolio de la gestión política.


2. La teoría económica del Valor Trabajo Post-Industrial


“A través de un proceso continuado de inflación los gobiernos pueden confiscar -secreta y disimuladamente- una parte importante de la riqueza de sus ciudadanos", Keynes, J.M., Las consecuencias económicas de la paz, 1919). 

La plusvalia ha dejado de producir tanto valor como en el pasado industrial, debido a las limitaciones horarias y todas las protecciones de la legislación laboral, así como por los limites de la automatización, que van encontrando las varias olas tecnológicas. El Estado Social socializa la producción, con normas comunes, con cierta planificación a través de la política económica, y la gestión macro-económca se realiza a nivel nacional, con el aparato econométrico surgido de la escuela neoclásica. Las dificultades para valorizar son evidentes. El someter el antagonismo obrero para no crear nuevos países comunistas tiene un precio: la baja valorización. Y el monetarismo encuentra la solución regulando la oferta monetaria. El dinero se convierte en la mercancía más importante y los medios de producción del dinero son los que acaban subsumiendo a la producción.

Si el valor de una mercancía es m = c + v + p lo mismo será para el dinero, con la salvedad, que el referente es el ámbito de actuación del poder constituido como un país o una unión monetaria, el ámbito de operación de un Banco Central, es decir, el referente del valor de la mercancía, es la producción social en su totalidad. Por tanto, en cuanto mayor es la oferta monetaria y mayor es la inflación, mayor es la extracción social del valor a través de la reducción social del precio de la mercancía trabajo o capital variable. Hayek sostenía que la historia del dinero era la historia de las inflaciones que las autoridades realizan en su propio beneficio (Hayek, A.F. La desnacionalización del dinero, 1978, p31). En la medida que el pacto social restringe los límites objetivos a la creación de la plusvalía, el capital financiero consigue mediante la regulación de la oferta monetaria, generar un dinero artificial, que devalúa el precio de la mercancía fuerza de trabajo. La única manera de generar plusvalor es mediante la gestión de la oferta monetaria y de la inflación, de manera inversa a la tradicional, no pagando por debajo de la reproducción de la fuerza de trabajo individual, sino reduciendo la masa salarial social por debajo de la productividad. A nivel ideológico y de reproducción está el sistema de la democracia formal y los medios de comunicación de masas, que influidos y poseídos por la misma élite monetarista, que es propietaria de la producción del dinero, permiten la perpetuación del estadio actual del capital. Los precios de los productos aumentan para incrementar el valor y la ganancia, que ya no es posible obtener en los centros productivos. Al mantenerse los niveles productivos, la tasa de crecimiento de los salarios nominales podría ser superior a la de la productividad, -sin alza de precios. si las ganancias no aumentan, por tanto, una redistribución de las rentas a manos de los asalariados podría ser una alternativa a la subida de los precios, pero esto no es lo que ocurre. 

Las políticas financieras y monetarias restrictivas crean desempleo y recesión. El aumento de la inflación es equivalente al de la plusvalía relativa a nivel social, pero inversa ya que se basa en la disminución salarial social, por lo que podemos denominarla plusvalor social, proceso de valorización social. La creación de las burbujas económicas es un ejemplo extremo de extraer dinero socialmente. Es lo contrario del plusvalor industrial. Se trata de crear un valor artificial, que una vez apropiado, se detrae de la producción ya que tiene su equivalente en tiempo y esta cae. Hay que considerar la deuda como apropiación, no de tiempo de trabajo necesario no remunerado (plusvalía), sino como destrucción del tiempo existencial propiamente dicho. La destrucción de tiempo, es también una destrucción del valor-trabajo. El plusvalor industrial no funciona.

Tomado la ecuación de intercambio del monetarismo por una parte



de lo cual se deduce que las variaciones en la oferta de dinero afectan en forma directa y proporcional a los precios de la economía



y por por otra la marxiana del valor de una mercancía 



si asimilamos m a Q entonces



podemos establecer que



por tanto, la oferta monetaria y los precios, afectan a la plusvalía y a los salarios,. En la medida que bajan los salarios, se incrementa la plusvalía

Es la idea de Hayek, que desde su ultraliberalismo le lleva a proponer la sustracción del monopolio de la emisión del dinero a los Bancos Centrales (cfr. Hayek, A.F. op cit, p11), como la mejor solución para controlar la inflación. Lo que aquí proponemos es socializar, en vez de liberalizar la solución hayekiana. Poner en manos privadas la emisión de monedas, pero más que privadas, que empresas, ponerlas bajo gestión de la sociedad civil, de organizaciones colaborativas. Hayek rompe un con un axioma, que se remonta al origen del dinero, y es que la acuñación del dinero se da exclusivamente por parte de los soberanos. El dinero de curso legal, de uso obligatorio. A la competencia de monedas de Hayek, nosotros lo reintrepretamos con monedas complementarias y cooperativas, y especialmente con criptomonedas y tokens.

La energía asociada al gran crecimiento de la sociedad post-industrial es el petroleo y su forma política, la democracia formal universal con un Estado Social. Lo que se ha ido erosionando a partir de los años '70 con la desregulación financiera, lo que ha hecho que esta Teoría de Valor-Trabajo Social o Post-industrial, ya no funcione correctamente.


3. La incapacidad explicativa de la Teoría del Valor Trabajo

La teoría del valor clásica basada en el trabajo socialmente necesario como medida del valor, tiene varias insuficiencias porqué es incapaz de explicar las dificultades de la valorización capitalista social o socializada actual, ya que paradójicamente, el capitalismo hoy es más socialista, que liberal. 

En primer lugar, no puede explicar los cambios en la composición de capital (O). La automatización de las empresas, robotización+inteligencia artificial, reducen el capital variable (V), es decir, la cantidad de trabajadores empleados, la fuerza de trabajo, ya que son sustituidos por máquinas inteligentes. Sin embargo, el capital constante (C), es decir, la maquinaria, también se reduce, porque las empresas cada vez disminuyen, su inversión y gasto en capital constante, utilizando redes de proveedores de procesos externos. Diríamos que lo que podríamos llamar Tasa de Reducción del Capital (TRC) o proceso de descapitalización dentro de lo que algunos han llamado "metacapitalismo" (cfr. MEANS, G. y SCHNEIDER, D. Metecapitalism. The E-Business Revolution and the Design of 21st-Century Companies and Markets, 2000) es muy grande tanto para C como para V, siendo paradójicamente la C mayor que la V, ya que la TRC de V es mayor que la de C. Por tanto, la  composición de capital O = C / C + V es mayor actualmente. Sin embargo, la automatización no crea valor, crea eficiencia, innovación, capacidad comercial en adaptarse a los mercados, pero no valor. El valor se reduce cuantitativamente en una serie de pocos empleados de élite y de conocimientos sofisticados, que generan todo el valor. Por tanto, el capital se reduce cuantitativamente, pero el ratio de generación de valor por capital variable es enorme comparado con el ratio de inversión en capital variable. Esto explica -aunque no es la única razón- porqué los salarios de los directivos han aumentado desorbitadamente en las últimas décadas, comparado con los salarios medios de los empleados. La necesidad de estrategia, diferenciación, eficiencia, que responda a los objetivos de los accionistas es enorme y es la primera línea la que tiene la responsabilidad de ejecutarla, con lo cual gran parte del valor se genera en la cúpula.

El segundo aspecto importante donde falla la teoría clásica del valor es en la completa incapacidad de explicar la dependencia energética de los procesos productivos. La crisis energética actual, no sólo es una crisis de escasez y por tanto, de precios desbocados, o de emergencia climática, que también, sino esencialmente es una crisis entrópica, una crisis de energética de la energía. El ECoE (Energy Cost of Energy, como medida más fácil de utilizar, que el EROI Energy Return on Investment) mide el coste energético de extraer una fuente determinada de energía, es decir, el margen neto de energía, el excedente de energía utilizable para la producción y reproducción humana. Igual que pasa con los márgenes económicos, llega un momento donde ya no es rentable extraer un tipo de energía. Muchas fuentes primarias de energía han superado sus picos de extracción cuantitativos, con lo cual la escasez progresiva, afecta en los procesos producción al encarecer su uso o tener que cambiar a energías alternativas. A nivel de consumo, el aumento desorbitado de la población hace imposible que la sociedad consumista pueda mantenerse a largo plazo. 
La pérdida de energía desde la extracción al consumo

La prosperidad y el excedente energético disponible están correlacionados, por lo que el aumento geométrico del ECoE, junto con la automatización, la incapacidad de gestión política y el fracaso de las políticas monetarias, han deteriorado enormemente el nivel de vida, especialmente de la clase media (cfr. El inexorable declive de la prosperidad: crisis energética, erosión del capital y populismo). Los combustibles fósiles han pasado de un ECoE del 1,7% en 1980 a en 2010 uno del 12,1% y se estima que en 2030 se llegaría a un 13,5%. Precisamente el umbral más allá del cual no se podría utilizar la energía estaría en el 14,2%. Más que un problema energético, tenemos un problema entrópico, que la tecnología y las renovables solo pueden mitigar pero no resolver (cfr. el sistema SEEDS de cálculo de MORGAN, T.  en su blog https://surplusenergyeconomics.wordpress.com/ para ajustar la economía actual a la energética).

Las técnicas monetaristas de QE no funcionan porqué hemos llegado a los límites de crecimiento energético barato. Toda economía es posible con un excedente de economía, con una explotación del Planeta Tierra. Hemos casi consumido el excedente de energía fósil, sin bajar el consumo y con una población que sigue creciendo. La energía muestra los límites termodinámicos de la economía según la Segunda Ley de la Termodinámica. La teoría del valor tiene que tener en cuenta que el trabajo humano también es energía y que en la futura sociedad del decrecimiento, la generación del valor será inversa a la actual. De hecho, la situación de intereses negativos, erosiona el capital, que tiene que utilizar las empresas como rentas para intentarse valorizar por encima del deterioro del capital.

El tercer problema al que no puede hacer frente la teoría del valor clásica es la incapacidad de explicar el proceso de valorización de la sociedad productiva en un momento de desvalorización social y producción inmaterial. La automatización de la producción hace que cada vez más haya una parte de la población expulsada de los procesos productivos, no reciclable y que no será sustituida por la demanda de nuevos procesos. Un paro estructural más allá de lo soportable sistémicamente está en ciernes. Sin embargo el valor, aunque esté generado por una élite, que se son compensados con una significativa parte de la riqueza producida, el valor es una relación humana, el valor tiene un destinatario que son todos los seres humanos que hacen parte del mercado, incluyendo la parte improductiva. El valor es como el significado, depende del emisor y el receptor, es una interacción, un intercambio complejo, que da sentido a nuestra vida. La economía ha conseguido apropiarse de una parte de la riqueza redistribuida a nivel social en virtud de la inflación, para revertirla a las corporaciones.  Las técnicas monetaristas de QE no funcionan y provocan situaciones de estanflación real aunque se intente maquillar en las contabilidades nacionales. La destrucción de valor es generalizada. Igual que a nivel fiscal entre la evasión fiscal y los créditos fiscales y otras ayudas a la empresa privada, han provocado la desvalorización social. El Estado del Bienestar fue un equilibrio de fuerzas de poder, que ya no existe hoy en día. Los vencedores imponen su ley. 

Es un gran síntoma que la vieja teoría del valor no puede explicar los tres problemas mencionados y que la economía neoclásica tampoco puede explicar el descenso acusado de la prosperidad en todos los países avanzados. Las explicaciones científicas no están en el debate político, sólo los populismos parecen prender en la poblaciones desesperadas. Pero no se está entendiendo lo que está pasando, ni construyendo soluciones o proponiendo alternativas. Ni las izquierdas, ni las derechas.


4. Los fundamentos de una Teoría del Valor Inteligencia

Para nosotros la alternativa a una teoría del valor trabajo aunque sea ampliada a la producción social postfordista y de servicios, no puramente industrial, debe ser una Teoría del Valor Inteligencia. La valorización hoy en día, y más en el futuro, ocurre no por el trabajo sino por la inteligencia.

En otro lugar, hemos explicado porque toda la realidad es digital (cfr. mi libro Digitalidad: El universo inteligente y la realidad digital). Físicos ilustres como Landauer, que acuñó el lema "la información es física", o Wheeler, que habló de  “it from bit”, que los átomos son información, nos han demostrado, que la realidad es una computación discreta, digital e informacional. La realidad es información y la mejor teoría explicativa es la Teoría de la Información. Todos los procesos termodinámicos en el Universo y en la sociedad, se pueden reducir a energía y toda la energía a información. La información la gestiona la inteligencia  ubicua en el Universo, es decir, las inteligencias naturales (humanas o no) y artificiales. Es una dimensión diferente del valor. El valor satisface necesidades humanas, pero como sabemos, las necesidades son un constructo cultural y ahora, no valoramos el tiempo dedicado en hacer un bien, su sofisticación, sino su propuesta de solución, la originalidad, la inventiva, lo que inspira la marca, lo que permite ahorrar energéticamente, etc. Las nuevas motivaciones están relacionadas con nuestra inteligencia, con los intangibles. La valorización está basada en la inteligencia. En le procesamiento de la energía como información para hacer cosas nuevas. 

En la base de los procesos termodinámicos en el Universo tenemos la llamada energía libre. Georgescu-Roegen habla de "baja entropía", la cual solo podemos utilizar una vez y siempre decrece en el planeta. En su definición científica de la física, la energía libre es la energía interna de un sistema, menos la cantidad de energía, que no puede ser utilizada para realizar trabajo. Esta energía no utilizable está dada por la entropía de un sistema multiplicada por la temperatura absoluta del sistema. La energía libre o marginal, que puede ser utilizada en los procesos interactivos como puede ser el productivo, es el excedente real, que tenemos a disposición para organizar el caos entrópico con gran esfuerzo y por tiempo limitado, en un proceso que llamamos negantropía. La negantropía es un excedente informacional diferencial, a partir del cual se crea valor por la inteligencia.  

"desde el punto de vista puramente físico, el proceso económico es entrópico: no crea ni consume materia o energía sino que solamente trasforma baja entropía en alta entropía" (Georgescu-Roegen, N. La Ley de la Entropía y el proceso económico, 1996, p353).

Un cambio fundamental es la propiedad de los medios de producción. Aunque la empresa es propietaria de sus medios, externaliza muchas funciones no fundamentales, que antes eran parte de su propiedad, con lo cual parte de la propiedad se externaliza. También parte de los conocimientos como las patentes o la propiedad de la empresa, es decir, de los medios propios de producción se comparte en pequeña medida con los empleados clave. También en el momento de la inversión inicial en capital, en un gran porcentaje se realiza mediante capital riesgo, dada la abundante liquidez de bancos y rentas producidas por el capital financiero. Dado que el valor es grande pero poco duradero, la manera de crear empresas y mercados, es invertir en multitud de startups capaces de proponer cosas nuevas y reinvertir a medida que crecen y tienen éxito. Al final, los capitalistas emprendedores invierten muy poco en comparación a los fondos de inversión en la vida de la empresas exitosas. Esto quiere decir, que al final los propietarios de las empresas no son los emprendedores-capitalistas individuales propiamente dichos, sino el capital financiero, como capital-renta globalizado. Incluso podemos llegar a decir que no es el capital que invierte dinero en las empresas, son los emprendedores (más gente de ideas que de dinero) los que crean empresas innovadoras para el capital financiero. Consciente o inconscientemente. El flujo del valor es inverso al del pasado. Hoy en día la acumulación primigenia de capital la realiza el capital financiero mediante la especulación en derivados desregulados. Existe una clara división del trabajo en cuanto a la inversión. La gran mayoría di dinero existente son derivados (cfr. All of the World’s Money and Markets in One Visualization), se calcula que entre quinientos billones españoles (trillions) y mil billones españoles (quadrillions), una cantidad ingente que multiplica decenas de veces todos los tipos de instrumentos monetarios y riqueza existentes. La desproporción manifiesta indica el inmenso poder disponible en manos de las instituciones financieras.

La clave es que tanto el capital constante como el capital variable -entendido como fuerza humana física-, son reducibles a energía, pero hay un factor no contemplado en la teoría clásica como es el conocimiento o el capital intelectual, que hay que añadir a la ecuación y no puede ser asimilado inmediatamente a energía y que es precisamente lo que produce el valor. La transformación de capital a energía también es posible por los bajos costos de capital en las empresas de software, donde lo realmente importante no es la inversión sino el gasto y este puede ser reducido a consumo energético. Como hemos visto la TRC es un fenómeno de descapitalización del capital real. La inversión del capital financiero está orientada a mantener el gasto de una empresa de producción inmaterial hasta la decisión de si puede ser exitosa, más que la compra de maquinaria. La inversión se dedica básicamente al gasto energético y a contratar inteligencia a un precio inferior a la ganancia esperada.

El capital humano intelectual se convierte en capital informacional comercializado mediante aplicaciones de software distribuidas en Internet. El capital financiero se convierte en capital informacional inmaterial mediante la élite de capital humano. El capital informacional se puede explicar en términos de teoría de la información, teniendo en cuenta la energía utilizada respecto a la energía disponible y su costo real. En este sentido el proceso de producción está basado en la valorización de la inteligencia. El capital financiero se valoriza mediante la inteligencia. Esta subusnción completa de la producción y de todo tipo de capital y medios de producción al capital financiero convierte a este en un dominador global más parecido al feudalismo que al capitalismo industrial. El capitalismo financiero domina todo el sistema bancario no inversionista, las corporaciones, las startups exitosas e incluso los Bancos Centrales.

A este Capital Financiero actual preferimos llamarlo Capital Artificial porque ya no puede distinguirse en la era digital del Capital Informacional. El Capital Real, si podemos llamarlo así, del primer capitalismo industrial basado en la producción real, ha desaparecido casi por completo. 

El Capital es Artificial (vs Real) no sólo porque la gran mayoría de productos son ya inmateriales, sino también porqué: 

a) en primer lugar, porque la inversión financiera está basada en la creación artificial de dinero por el sistema de reserva fraccionaria de los bancos y por la creación de dinero por los bancos centrales; 

b) en segundo lugar, porque la generación de valor se encuentra específicamente en el capital humano de élite, cuyas ideas y conocimientos se hallan en el ámbito de la virtualidad artificial, de la inteligencia, no en la materialidad del trabajo.

Y desde luego, el Capital no es "artificial" porque los medios de producción sean cada vez más unas maquinas inteligentes o la producción sea inmaterial, sino por la valorización humana de élite y  la inversión financiera generada por derivados. 

El Estado-Nación se ha convertido simplemente en un recolector territorial de impuestos, donde una gran parte revierte a la banca acreedora de la deuda nacional y a las corporaciones en créditos fiscales, subvenciones y otras medidas. Los gobiernos corruptos en mayor o menor medida se llevan otro porcentaje de los impuestos para sus maquinarias de partido, así como para el lucro personal, y también en tanto que subsidio para sus redes clientelares, empresas públicas deficitarias y organismos sin utilidad, ni propósito alguno. Sólo parte pequeña revierte en el Estado Social mínimo, cada vez más mínimo (pensiones, sanidad, educación y diversos tipos de cobertura social) para los ciudadanos, aún sometidos voluntariamente a la legalidad por la creencia en la ideología nacional nacionalista. Para las élites, los países son isas con reglas diferentes y culturas particulares, pero los países en realidad ya no existen en nuestro mundo desde el punto de vista económico-financiero, no tienen más poder que el que les concede el capital financiero. El Estado Nacional y el concepto de patria, de soberaní nacional, son modos de identidad del siglo XIX que ya han dejado de existir en la materialidad de la economía global. La deuda soberana, la deuda privada internacional, los organismos internacionales como FMI o el Banco Mundial (o el Banco Europeo para la UE), los acuerdos comerciales multinacionales marco, las alianzas geopolíticas, limitan completamente la soberanía nacional. Las naciones dejaron de existir hace tiempo.

Precisamente los retos climáticos y energéticos, no conocen naciones, y solo pueden ser combatidos globalmente. Por eso, el impuesto sobre el carbono, aun en desarrollo en la gran mayoría de países, es el dispositivo de la plutocracia para el desmantelamiento definitivo del Estado-Nación, mediante el gravamen de las emisiones de dióxido de carbono. Por primera vez, se ha concebido un impuesto con una mecánica única a nivel global, que servirá para una unificación de la explotación fiscal a nivel planetario, aunque existe una obvia resistencia de las élites nacionalistas en este sentido. Los países en desarrollo son los más perjudicados por este tipo de gravamen, por tanto, tiene la cualidad para el capital financiero de seguir sometiendo a los territorios más pobres. También tiene la ventaja para el este capital de crear inflación, al trasladar el gravamen a los precios de los consumidores, en perjuicio de estos, continuando con la desvalorización social. 


5. El proceso productivo desde la Teoría del Valor Inteligencia

El proceso productivo está basado en la utilización de materias primas, que se deben valorar según el cálculo ecológico basado en su escasez. También utilizamos una cantidad de energía determinada. Sabemos que esta energía es energía libre y una energía accesible de manera limitada debido a su ECoE. Aquí también la energía debe realizarse con una contabilidad ecológica. Estos cálculos solo pueden hacerse globalmente. La economía es global aunque sea local, porque los recursos del planeta están interconectados como indica la Paradoja de Jevons. El trabajo humano físico puede ser reducido a energía y su reproducción también, pero hoy en día, este no es tan relevante debido a la automatización. Lo importante es el capital humano intelectual, que es el generador de valor y este representa a la inteligencia natural, que puede medirse mediante la Teoría de la Información. La energía también puede gestionarse como información.

La negantropia es el valor generado por la inteligencia al producir productos para satisfacer las necesidades humanas, es el trabajo para revertir o detener la entropía por un periodo de tiempo limitado. El fin de la economía y de la civilización está en la entropía y su resistencia a través de la energía libre, representa un aumento de la complejidad auto-organizativa. Chaisson ha utilizado la Teoría de la Información para proponer una teoría de la evolución cosmológica desde las galaxias hasta los seres humanos, basándose en el ratio de la densidad de la energía libre, que aumenta según la complejidad. Este concepto de densidad es llamado phi sub m Φm es un ratio de energía por unidad de tiempo y por unidad de masa o ergs por segundo por gramo. Para nuestra Galaxia sería Φm 0,5, las plantas Φ900 los animales Φm 20.000. Un insecto es más complejo que una galaxia, pero vive menos. La sociedad humana estaría en Φm 500.000. Lo mismo se puede determinar para la complejidad de las máquinas, como un coche, un avión o un ordenador. Según el físico Paul Davis toda la física puede reducirse a información considerando a este el fundamento de la materia. Física, cosmología, biología, psicología, lingüística  y tecnología se pueden unificar bajo la Teoría de la Información, por lo que todo puede interpretarse como una computación. Se puede calcular la información, que procesa el cerebro humano o las células, de igual manera, que un ordenador. 

Dentro de la escala de la inteligencia humana, solo seremos capaces de utilizar toda la energía disponible en nuestro maltrecho Planeta Tierra, siendo lo que se conoce como civilización Tipo I (o 0,7 como sugirió Carl Sagan) en la escala de Kardashev. Probablemente para evolucionar hacia una civilización de Tipo II,  capaz de aprovechar toda la energía de nuestra estrella, solo sea posible después de la singularidad, cuando la inteligencia artificial domine a los humanos e incluso sea capaz de prescindir de ellos. 

Hemos pasado de un valor de cambio industrial a un valor social postindustrial, pero cada vez más esa valorización no es la sociedad en general sino específicamente los procesos inteligentes, como fuerzas de producción sustitutivas del trabajo humano físico.


la fórmula de la teoría del valor clásica 

M = C + V + P 

ahora podría transformarse como

M = Fu + Ci + Pi

o lo que es lo mismo

Valor Mercancía/Servicio = 
Energía Libre (F) Utilizada (u) (materias primas, energía F, C + V, SI)
+ Capital Intelectual  (siempre humano a nivel social)
+ Plus-inteligencia  (Ci no remunerado)


El valor de un producto o servicio es F+C+V+P+SI, pero C y V (como trabajo humano físico) son ahora descriptibles como energía libre utilizada o negantropía, así como las materias primas, la energía utilizada e incluso cualquier (SI) Sistema de Información, incluyendo a la Inteligencia Artificial, pero con un peso muy reducido respecto a la era industrial. La robotización, la Inteligencia Artificial misma y el Internet de las Cosas están destinados a absorber al capital variable como capital constante. Normalmente el crecimiento del PIB, el consumo energético y la deuda soberana están correlacionados. La F (energía libre) ha aumentado geométricamente mientras C+V+P se han reducido enormemente. Recordemos que la (P) es un vestigio industrial del fordismo, ya que el postfordismo de la postindustrialización recurre a la desvalorización social de la masa monetaria generada por la producción con la inflación aplicada al consumo, dada la dificultad de generar valor ante de realidad de los rendimientos decrecientes del margen del capital en el proceso productivo. El coste marginal de la Fu se acerca a cero mientras no midamos la energía (cfr. RIFKIN, J. La sociedad de coste marginal cero: El Internet de las cosas, el procomún colaborativo y el eclipse del capitalismo). La energía libre en términos de disponibilidad ecológica, es tan escasa, que en medida de energía o de información es enorme aunque en dinero no lo sea. El (Ci) Capital Intelectual es la parte fundamental de la ecuación porqué es la que crea valor materializable en dinero, que satisface necesidades avanzadas, que crean seguridad y reducen la incertidumbre humana.

Luego tenemos la (P) de plustrabajo (el trabajo más allá de la remuneración o plusvalía), que aquí es ya inteligencia humana, capital intelectual no remunerado, al que llamamos (Pi) plus-inteligencia. La plus-inteligencia es la inteligencia (capital intelectual) no remunerada. Al final, por mucho que se remunere al capital intelectual, mediante supersalarios, porcentaje sobre ventas, acciones o opciones, compartir patentes, la totalidad del valor se produce por esos empleados, y no se les puede obviamente pagar todo, ya que sino no habría ganancia. Se les paga hasta un punto optimo de compensación emocional, ya que el capital intelectual no se valoriza con dinero, y el dinero le aleja de otras clases sociales, y le hace parecer cercano al capital financiero. De todas maneras, no hablamos de personas concretas, sino de inteligencia colectiva, de una parte privilegiada de la sociedad, pero de la que se extrae todo el valor.

Aunque hay que tener en cuenta que el Ci muchas veces es igual a 0 , a pesar de que esto haya sido una elección personal o colectiva, y por tanto su Pi es muy alta más alta que en un Ci>0. Pensemos en todas las personas que participan en proyectos de software de código abierto desinteresadamente o esperando rendimientos futuros o colaterales.

La Inteligencia Artificial la consideramos parte de la energía del capital físico. El valor es solo creado por y para humanos y ahora lo crea el Capital Intelectual Colectivo. En otras palabras, podemos afirmar, que la creación de una mercancía/servicio es una computación de la inteligencia creadora para la inteligencia consumidora. 

El Capital se ha transformado en en Artificial por necesidad, por incrementar la Tasa de Ganancia (G), que ha aumentado enormemente con la TRC. Pasando de la fórmula clásica:


G = P / C + V 

ahora sería

G = Pi / Fu + Ci

La propiedad de los medios de producción se distribuye en la actualidad de mayor manera entre las élites, que también podríamos llamar micro-clases, que en la era industrial, en este sentido la estructura del capital monopolista completamente socializado, se parece más al socialismo de planificación centralizada, que al capitalismo industrial liberal. No en vano un sistema como el chino, capitalista pero dominado políticamente por una dictadura socialista, es capaz de planificar la sociedad a más largo plazo que EEUU o la UE. Por tanto, hoy en día el socialismo no es ninguna alternativa al sistema económico actual, en el caso dudoso de que alguna vez lo hubiese sido. Pensamos que esta fórmula puede explicar también, lo que ha sucedido en la época industrial y post-industrial.

Pero esta fórmula puede indicar el valor en dinero, pero es precisamente el dinero el que esta puesto en cuestión por la entropía, porqué esta revela sus límites, ya que su contabilidad es completamente dispar, no solo ya con la economía real, sino con la contabilidad energética del ecosistema. Vemos casos como el Bitcoin que su precio a principios de 2019 estaba al rededor de los 3.600 USD por token, mientras, que el coste unitario de minado, que es principalmente consumo eléctrico para computación, superaba los 4.060 USD, es decir, que muchas veces el coste energético es superior sino al valor, al veces al precio.

Brillouin, quien formulo el Principio de Negantropía de la Informaciónafirmó que la "información es negantropía", así de igual manera que la cantidad de información en un sistema es una medida de su grado. de organización, la entropía de un sistema es una medida de su grado de desorganización.

"la baja entropía es una condición necesaria para que una cosa tenga valor. Sin embargo, esta condición no es suficiente. La relación entre valor económico y baja entropía es del mismo tipo que la que existe entre precio y valor económico. Aunque nada podrá tener precio sin tener valor económico, la cosas pueden tener valor económico y, sin embargo, no tener precio", (Georgescu-Roegen, N., op cit, p354).

Teniendo en cuenta que

Fu >= Ci + Pi


Podemos convertir la fórmula en informacional siendo Elu = Ia


M = Ia + Ci + Pi


(Ia) Información aprovechada del excedente disponible + Ci +Pi

El Ci realiza una reducción de la incertidumbre bayesiana mediante el consumo de la energía libre, que no deja de ser un un repositorio de información, un excedente de información parcialmente aprovechado para la creación de mercancías. El incremento de la complejidad social auto-organizativa, permite a través de los productos satisfacer las necesidades que reducen la incertidumbre humana. La economía termodinámica es una computación informacional de y para la inteligencia humana.

El gasto de energía para los seres humanos es entrópicamente inevitable. La manera de reducir la incertidumbre de la realidad, es minimizar la energía libre o el número de estados probables en que se puede estar, lo que dicho de otra manera, es la capacidad de predecir errores. Es un proceso constante que los seres complejos realizan para su supervivencia. El intercambio de valor o la interacción económica es una actividad constitutiva del ser humano.


6. El conflicto de las micro-clases capitalistas

Es importante recordar, que durante la época postindustrial, cuando la valorización del capital se realiza a nivel social, un producto con varias funciones como es el dinero, que actúa también como mercancía que se intercambia, es propiedad del oligopolio de la banca privada. Los los medios de producción de dinero recaen en una élite. Así el Capital Artificial se distingue también por esta característica del capitalismo financiero desregulado. La micro-clase alienada del capital intelectual coopera con la micro-clase del capital financiero, cuyas energías son utilizadas para la valorización del capital  a través de la creación de dinero, que extrae valor socialmente a los trabajadores industriales, mediante la devaluación del precio del trabajo vía inflación. Pero la clase del capital intelectual aun no es consciente de su papel como medio de producción propiamente dicho, y al considerarse super-empleado o en ocasiones socio minoritario, suele identificarse con la conciencia de la micro-clase del capital financiero, pero nada más ajeno. No es consciente de su explotación porqué no es negativa, es tremendamente positiva. Es cuestión de tiempo, que el poder de la micro-clase del capital intelectual de innovación, de inventiva, de creatividad, de conocimiento, de resolución de problemas, de imaginación, se oriente a objetivos sociales con una valorización económica negativa, de decrecimiento, de valorización social y ecológica. En ese momento, su autoconciencia se convertirá en organización alternativa. La micro-clase capitalista intelectual entrará el conflicto con la micro-clase capitalista financiera en cuanto decida reapropiarse de la plus-inteligencia. Y se acusará el conflicto en la medida que la crisis energética se agudice, pero la centralidad del conflicto estará (está siendo ya) la propiedad de los medios de producción del dinero. La capacidad de generar dinero alternativo, es la que permite una valorización alternativa al capital financiero, es la que permite, que la innovación social consiga integrar a las macro-clases no productivas en un intercambio de valor diferente. Digamos, que la micro-clase del capital intelectual se centra más en el valor de uso, que en el de cambio y por tanto, no es condicionable en ultima instancia por la valorización monetarista. El capital intelectual llegará a invertir y valorizar de manera diferencial, y sustituirá parcialmente al capital financiero. Ya lo está haciendo.

Esto es algo que esta siendo desafiado con el desarrollo de las monedas digitales o criptomonedas donde la propiedad de producción del dinero, puede ser socialmente distribuida con eficacia. Sin duda, la capacidad de crear dinero es algo de lo que han sido privados los Estados Nacionales, con lo cual se han convertido en agencias tributarias vacías de toda orientación solidaria, con un revestimiento sentimientos identitarios para mantener una legitimidad aunque débil. Pero la economía y la propiedad de las empresas van por otro lado. Al final, los bancos de inversión y fondos diversos tienen la propiedad de la gran mayoría de empresas indirectamente, y de los gobiernos a través de la deuda soberana, en virtud del monopolio de creación de dinero. Ser patriota es un mecanismo de alienación únicamente orientado a pagar impuestos en un territorio determinado. 

Este proceso de desnacionalización de los estados, corre en paralelo con los primeros intentos de legitimar una primigenia y opaca gobernanza internacional, que se está creando a base de la emergencia climática, como ideología unificadora de la globalidad, y que se empezará a construir con el impuesto al carbono. No es que no pensemos que no existe la emergencia climática, sino que se está manipulando. A pesar de que haya resistencias del capitalismo tradicional a la globalidad o a luchar contra la emergencia climática, no debemos perder de vista que la auténtica causa del cambio climático, son los limites termodinámicos de nuestro mundo, que no tienen ninguna solución, tan solo una drástica y dramática adaptación. Hemos crecido geométricamente con los excedentes energéticos de los combustibles fósiles y ahora una vez sobrepasado los picos de producción, y alcanzando ECoEs demasiado altos, con una población mundial abultada e imposible de sostener, la humanidad se enfrenta al acantilado del declive energético con un ajuste extremadamente violento. Al Planeta poco le importan las especies, se adapta a pesar de ellas. Hemos descubierto, que la economía es termodinámica al superar el pico del petroleo, y al comprobar como los costes financieros y energéticos hacen imposible sostener la actual demanda energética y nos abocan a un decrecimiento salvaje donde la utopía de las renovables no supone ninguna solución, solo una ligera mitigación.

La economía de la energía pone en primer plano la imposibilidad de una valorización financiera como en los mejores tiempos del petroleo y el dinero fiat pierde su valor y su convertibilidad, al tiempo que la sociedad nota cruelmente los límites termodinámicos en la pedida de prosperidad. Japón es un país paradigmático en este sentido. Fueron los primeros en superar la posguerra gracias a la ayuda de sus verdugos americanos. Con crecimientos espectaculares, llegaron ya en los '90 a una situación de estancamiento y pérdida de prosperidad, que dura hoy en día. Todos las inyecciones monetarias artificiales han fracasado y han sido enormes en comparación con EEUU o UE, su abultada deuda soberana sigue persistiendo como una losa. Por tanto, ya hace años que sabemos que esta estrategia no funciona. Los países desarrollados pueden soportar niveles enormes de pauperización gracias al gran control social, pero esto ya no puede conseguirse cuando esto afecta al resto de economías, emergentes y del Tercer Mundo, lo que hará muy difícil mantener el equilibrio geopolítico mundial sin conflictos.

Los límites termodinámicos de la energía, las macro-clases improductivas, la pauperización de la sociedad y pérdida de la prosperidad, la emergencia climática, la incapacidad económica para crecer con las políticas de expansión monetaria, así como la aparición de las criptomonedas y los tokens, como fórmulas alternativas de valorización, son el mismo y único fenómeno.

La capacidad que la sociedad de crear sistemas de valor y valorización alternativos al Capital Artificial, más allá del regreso a políticas económicas keynesianas-socialdemócratas, monetaristas-neoliberales, socialistas clásicas o sistemas mixtos, abre la posibilidad de la convivencia entre el capitalismo basado en un totalitarismo monetario decadente y un sistema económico cooperativo basado en políticas monetaristas colaborativas, que implican una autodeterminación monetaria. De alguna manera, esto fue previsto por Hayek y su concepto de desnacionalización de las monedas -como hemos mencionado anteriormente-, pero en vez de tratarse de una privatización, sería una producción social del dinero (cfr. mi post La democratización del dinero). 


7. El diferencial del valor inteligencia y su futuro

Aunque el capital financiero se valoriza mediante la inteligencia y esta representa una élite de empleados bien pagados, en comparación a una masa de empleados precarizados, en realidad, la inteligencia es también explotada al ser pagada por debajo del valor creado y apropiada por el capital financiero, de otra manera no podría crear valor o plusvalor, que pudiera convertirse en ganancias. El Capital Artificial se nutre del capital humano intelectual no remunerado, cuya inteligencia es abstraída en las máquinas inteligentes. Primero tenemos la apropiación del excedente energético y luego la apropiación del valor creado por la inteligencia.

Sin embargo, las élites creadoras de valor, o micro-clases del capital intelectual, no constituyen un sujeto colectivo antagónico a pesar de su conflicto con el capital financiero. El sujeto antagónico lo constituye esa nebulosa social, multitud llaman algunos (cfr. HARDT, M. y NEGRI, T. Multitud. Guerra y democracia en la era del Imperio, 2004), constituida por las macro-clases no productivas, así como aquellos extremadamente precarizados y pauperizados, capaz de construir una alternativa al Capital Artificial por la propia necesidad de subsistencia. El impuesto sobre los robots es un intento más de mantener los segmentos sociales expulsados de la producción en el interior del sistema tradicional de desvalorización social, así como el salario social o renta universal, pero es muy posible, que estos dispositivos económicos incipientes ni puedan generalizarse, ni permitan una redistribución mínima de la riqueza capaz de evitar el conflicto social como: 1) la favelización social; 2) la balcanización territorial; 3) el terrorismo difuso; o 4) la criminalidad generalizada.

Sin embargo, este sujeto antagónico es incapaz de subvertir las relaciones sociales, porqué ha sido destituido de su poder. La micro-clase capitalista intelectual si tiene un poder que no ha acabado de ejercer y como si fuera una nueva burguesía necesita aliarse con el pueblo llano (las macro-clases improductivas) para realizar una transformación social alternativa al Capital Artificial. Es una micro-clase rebelde pero no revolucionaria, necesita a otros estamentos sociales más desfavorecidos. El desarrollo de una nueva economía alternativa tokenizada es lo que llamamos monetarismo colaborativo contrario al monetarismo centralizado.

La autovalorización de la inteligencia se basa en el monetarismo colaborativo. La autodeterminación monetaria es el programa de la transformación social del capitalismo intelectual contra el Capital Artificial



NOTA

Este escrito es un primer bosquejo teórico de un trabajo en curso, basado en análisis de datos empíricos y de diversas teorías económicas y científicas, así como de intuiciones filosóficas y sociales, a las que le falta mucho aún por definir y redefinir. Se agradece el debate.


El declive del Capital Artificial. De la Teoría del Valor Trabajo a la Teoría del Valor Inteligencia. El declive del Capital Artificial. De la Teoría del Valor Trabajo a la Teoría del Valor Inteligencia. Reviewed by Rais Busom on diciembre 23, 2019 Rating: 5
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