Aprender a pensar. Guía para pensadores entrenadores.

La mejor manera de aprender a pensar es pensando. Y la mejor manera de enseñar a pensar a alguien, es haciéndolo pensar. Haciendo preguntas. Las preguntas correctas. No enseñando filosofía para no filósofos. 

Cuando iba a la escuela primaria, tenía un libro de texto que se llamaba La cadena de los porqués. Y eso es precisamente el pensamiento, esa tarea infinita -pero que tenemos que acotar-, que se pregunta el por qué del por qué, insidiosamente y sin tregua. Sin respeto alguno por la verdad temporal, si con eso podemos aprender algo nuevo. Eso es pensamiento puro, más allá de la filosofía y que sirve para todo, para la vida, para la ciencia, para la empresa, para la política, etc.

Las preguntas exigen pensar para responder, y al mismo tiempo, son un modelo y una guía, para el proceso de aprendizaje. Imitamos la manera de preguntar, al tiempo que nos hacemos preguntas, y las intentamos responder. Pero hacer preguntas es hacerse preguntas, es cuestionarse. Las respuestas siempre desplazan a nuestro yo, nos cambian a nosotros mismos y esto hace cambiar la realidad. Para cambiar el mundo hay que cambiar a otras personas, y esas personas, también cambiarán solo si se cuestionan a sí mismas. 

No sólo es cuestión de hablar, es importante escribir y dibujar esquemas, para luego revisar y comentar. La comunicación dialéctica es la base del adiestramiento en el arte de la reflexión conceptual. La conversación es fundamental, pero no olvidemos también otro tipo de interacciones como el dibujo esquemático o la redacción escrita, que son importantes facilitadores de la comprensión. El pensamiento no puede existir sin escritura. Puede uno hacerse preguntas o conversar con alguien, pero los las respuestas o las tentativas de estas, hay que escribirlas o dibujarlas. Al final, todo lo que escapa del conocimiento, entra en el ámbito de la sabiduría, de la comprensión del entorno, del mundo, de la realidad, de los problemas. 

Quizás quien haya ido más lejos en esta nueva disciplina, que intentamos dibujar es Richard Paul, con sus obras y su fundación de pensamiento crítico, trabajando contenidos para empresas y universidades. Paul ha sistematizado bastante bien la profiláctica del pensamiento para detectar sesgos, falacias o propaganda, así como la parte positiva de cómo hacer preguntas. Su enfoque es bastante de coach socrático y psicologista. Nosotros valoramos mucho su obra y su actividad, pero nuestro enfoque está más ligado a la acción, y nuestro paradigma es lingüístico con una perspectiva individuo-grupo. No existe la pureza de una mente que se hace preguntas. Solo hay enunciados. Las preguntas, las respuestas, las ideas, los conceptos, son lenguaje y su mínima unidad es el enunciado.

A diferencia del psicólogo, que analiza a las personas para resolver traumas con causas pasadas, o de manera diversa a los coach, que mediante la mayéutica socrática intentan facilitar la mejora de las habilidades personales para conseguir unos objetivos, el entrenamiento en el pensar consiste en la aplicación de la dialéctica, en integrarse en la conversación emprendedora para evolucionar hacia resultados desconocidos. Más que un entrenamiento es una participación. Más que un entrenador, o un consejero o un facilitador, el pensador entrenador es un co-emprendedor. Por eso, el pensador entrenador empresarial no puede ser un filósofo, y menos alguien académico, tiene que ser una persona con experiencia en organizaciones. Hay que sacar al pensamiento de la jaula filosófica y enseñar a pensar en sí y por sí, sin referencias filosóficas. Hay que desfilosofar al pensamiento. No hay nada peor, que un filósofo simplificando la filosofía hasta el chiste de taberna, para intentar divulgar el pensamiento.

En realidad más que un filósofo, el entrenador debe ser un político, sí un político en el sentido más amplio de la palabra,  como actividad en virtud de la cual una sociedad resuelve los problemas, que le plantea su convivencia colectiva y la gestión del bien común. En esta definición entra cualquier actividad social. Emprendedor es tanto el activista, el artista o el empresario. Alguien que hace cosas, que ha organizado equipos, que ha gestionado recursos, que ha resuelto creativamente problemas o que ha creado oportunidades donde solo habían impedimentos. Es una disciplina multifactorial: Psicología, Antropología, Cultural, Sociología, Filosofía, Política y Organización de Empresa. No se trata, sin embargo, de un pensamiento político en el sentido de la politología o de las ideologías políticas, sino de un pensamiento práctico para las organizaciones, de praxis, para que los proyectos se desarrollen con sentido. 

Es mas como un proceso de mediación, pero no entre dos personas, si no entre diversas estrategias conceptuales. Es un proceso indirecto para interceder por alguien ante la dificultad de la reflexión, ante la duda de la acción, hablando para conseguirle un resultado positivo. Interceder entre el espejo y el reflejo, como lente convergente o divergente. No es un dialogo directo entre dos personas como son el entrenador y el entrenante, sino un dialogo indirecto sobre los tópicos conceptuales a desarrollar, ante los que los intervinientes se reflejan en el mismo espejo para poder hablar. Nuestro tipo de entrenador pensador es un mediador conceptual, más correctamente, un intercesor conceptual. En cualquier caso, preferimos utilizar el término de pensador entrenador por simplicidad.

El pensamiento emprendedor no se puede enseñar como una doctrina porque es un actividad práctica (hablada y escrita) y sin demasiadas reglas. Conviene tener una experiencia previa organizacional y de gestión, y unos conocimientos determinados, pero nunca mejor dicho, que el movimiento se demuestra andando. El pensador entrenador tiene que ser un emprendedor, no se puede ni enseñar ni facilitar lo que no se sabe y lo que no se ha hecho. No se trata de curar a alguien o de ayudarle a conseguir sus objetivos, sino de mejorar su capacidad de pensamiento crítico hasta el punto que pueda resolver los retos y problemas de su proyecto. Pero no hay límites en la reflexión, el mejor resultado puede ser tan inesperado como dejar el proyecto mismo en el que uno está embarcado.

Lo fundamental del pensamiento crítico, es estar libre de las restricciones filosóficas y de otras disciplinas limitantes, es hacerse las preguntas correctas. Pero para llegar a estas hay que hacerse las preguntas incorrectas. Decimos incorrectas porqué no son las obvias, sino las que no nos hacemos, las que no queremos hacernos, las que no sabemos qué hay que hacer, las que nadie quiere que nos hagamos. Hacerse las preguntas incorrectas, nos lleva en el fondo, a hacernos las preguntas correctas, las necesarias para resolver nuestros problemas, las que nos guiarán hacia los destinos mejores, las que harán que nuestro proyecto y nuestra vida valgan la pena y vayan en la mejor dirección.

En ocasiones el pensador entrenador puede parecer un agitador y un provocador, porque su misión es movilizar el pensamiento, desafiarlo hasta el límite, convertirlo en praxis personal o grupal. Si la XI Tesis de Feurbach que definió Marx decía que hasta ahora los filósofos habían interpretado el mundo y que a partir de ahora se trataba de transformarlo, bien podría decirse, que el pensamiento critico emprendedor, lo que quiere es comprender el mundo para saber como cambiarlo. La diferencia es que mientras Marx propone este cambio revolucionario en la perspectiva del pensamiento para la organización social y política, nosotros lo hacemos para un paso previo a la dimensión social, que va del individuo al grupo. Presuponer como Marx, que todos sabemos pensar como él, o que en su tiempo los revolucionarios serían como mínimo filósofos hegelianos como él o que saber pensar no sería necesario, fue un craso error que entre otras cosas llevó al movimiento marxiano a cometer grandes desmanes. Pensar que unos intelectuales altamente teorizados podían organizar a una masa no pensante, más allá de cualquier ideología, es un craso error, un idealismo peligroso.

El pensamiento es para todos, no para una élite. Eso no quiere decir que todos puedan y quieran pensar, pero no debe haber sacerdotes en el pensamiento. Y no hay destino constructivo en la sociedad con masas no pensantes. Hay que partir del individuo, del monologo interior, de la reflexión, y luego del dialogo entre pocas personas, para construir un pensamiento crítico emprendedor. Los discursos son elaborados por grupos, no por masas, y al final, por muchas élites que se lo propongan, la interrelación entre grupos de individuos, tiene mayor poder. 

El pensamiento emprendedor cubre el espacio olvidado o despreciado por Marx, del aprender a pensar para individuos y grupos, al igual que olvidó la dimensión ética, que siempre es individual, sin la cual, toda política acaba en la corrupción o en el genocidio. Por lo tanto, el pensamiento crítico emprendedor da un paso atrás de la filosofía intentando establecer y utilizar los fundamentos del pensamiento para la comprensión del mundo, pero no una interpretación bucólica, sino orientada a la acción y al cambio. Sin el mapa que traza el pensamiento toda acción es vacía, es errática, solo cuando sabemos donde estamos, podemos decidir a donde queremos ir. Acción y pensamiento son la misma cosa, son dos caras de la misma moneda, son una relación que se produce en un mismo campo, no en dos campos diferentes.

También hay que decirlo con claridad, una y otra vez: pensar no es para todos. Vivir sí, sentir también, incluso actuar y reaccionar, o seguir y crear, pero no pensar. Pensar solo es para los que quieren, saben y pueden. Pero no reconoce ni raza, patria, ni clase, ni edad.

Proponemos cuatro fases del método de intercisión conceptual emprendedora. En cualquier caso, en este tipo de intervenciones  lejos aún de ser una ciencia social, son un arte donde el sello personal del entrenador es de gran peso. 


1- ANÁLISIS INDIVIDUAL - EMPRENDEDOR 

Aquí el objetivo es conocer a la persona, su grado de madurez, su capacidad reflexiva, en todas sus facetas, para saber como sintonizar para que los mensajes del entrenador sean eficaces. 

a) Balance personal 

Hay que conocer las creencias, los valores, la capacidad emocional, el carácter e incluso la autobiografía el intercedido. El entrenador debe  empezar definiéndose en todos esos aspectos como autopresentación incluida su biografía personal. Después de lo cual, debe hacerlo el intercedido, atendiendo a todas las preguntas del entrenador, así como de test o ulteriores requerimientos si fueran necesarios.

b) Balance profesional 

Aquí hay que conocer con profundidad los estudios, los conocimientos, la experiencia contrastadas, la red de relaciones, los logros y los fracasos.

c) Objetivos 

Para finalizar esta fase, hay que conocer los objetivos tanto vitales como empresariales para poder enfocar adecuadamente la conversación.


2- ANÁLISIS DE SITUACIÓN EMPRENDEDORA 

El objetivo es conocer hasta donde ha llegado la persona en su proyecto y cómo lo ha conseguido, para entender que capacidades pensativas son más adecuadas.

a) Estadio

Hay que conocer el proyecto y especialmente el estadio de desarrollo en el que se encuentra. 


b) Bloqueos y límites 

Es muy importante conocer todos aquellos bloqueos explícitos e implícitos en los que se encuentra el emprendedor. Y también aquellos límites objetivos individuados.

c) Enunciados clave 

Fundamental poder definir en una serie de tesis (enunciados clave) y esquemas, todo lo que tiene que ver con el proyecto.

d) Discurso 

Muy importante también es saber desarrollar una narrativa del proyecto.

e) Diccionario 

Finalmente hay que definir un thesaurus propio de los conceptos utilizados, tanto si tienen palabras como si no o reinterpretan las existentes. Pero es importante aquí reducir la ambigüedad al máximo.



3. FORMACIÓN PENSAMIENTO EMPRENDEDOR 

El objetivo aquí es dar al emprendedor las herramientas necesarias y esenciales, para mejorar su capacidad dialéctica y de pensamiento. Esta es la parte doctrinal pero adaptada a cada persona. No es obligatorio hacerlo todo, ni seguir un orden, ni mantener el mismo grado de profundidad. Es tan sólo una gran caja de herramientas,  en la que hay que elegir las más adecuadas en cada caso. Lo ideal sería subsumir la parte doctrinal en todas las demás cuando fuera necesario.


a) Entender la lógica

Conocer la lógica formal, que nos ayuda a razonar. Silogismos, argumentaciones y falacias. Lógica de enunciados, de predicados y lógica difusa. Conjuntos y grafos. Paradojas. Ver ejemplos y hacer ejercicios.

b) Entender el pensamiento científico

Conocer como funciona el pensamiento científico con el falsacionismo. Ver ejemplos históricos. Conocer las falacias, los sesgos mentales y estadísticos, la manipulación informacional, las fake news, la propaganda, el pensamiento mítico y religioso no racional,  y la desinformación.

c) Entender la hermenéutica

Comprender como interpretar textos. El comentario de texto en serio. Ver ejemplos  y ejercicios. Aprender a manejar fuentes documentales primarias, historiográficas, filológicas y bibliográficas.

d) Entender el lenguaje

Aprender las ciencias del lenguaje como semiología, sintaxis, semántica y pragmática. Algoritmos, gramáticas artificiales y ontologías. Entender su relación con la realidad.

e) Entender como preguntar 

Aprender los diversos tipos de preguntas: abiertas o cerradas, Tipos de entrevistador. Tipos de conversaciones y maneras de sabotear el dialogo. Metodologías para romper el hielo, para ganar debates o para generarlos. Maneras de estar abierto al pensamiento ajeno para aprovecharlo en nuestro favor. 

f) Entender como conversar 

Aprender como contestar y no contestar Conocer la retórica y los diversos métodos diálogo como la introspección, la mayeutica, la dialéctica y la deconstrucción.

g) Entender como comunicar 

Entender el lenguaje no verbal, el control de la voz, la capacidad de argumentar y de narrar. Elaboración de un temario propio de tópicos. Saber ejecutar y transmitir emociones auténticas.

h) Entender como crear

Entender el pensamiento creativo. El pensamiento lateral, el pensamiento estético y la praxis artística y otras metodologías para la resolución creativa de problemas.

i) Entender cómo ganar

Ganar no es malo. Perder tampoco. Pero hay que aprender a acertar. Entender el pensamiento estratégico y táctico. Pensamiento militar y político. Estimaciones y metodologías para reducir la incertidumbre.

j) Entender la responsabilidad

Elaborar una ética personal y profesional que guíe nuestro pensamiento. Entender que es el valor y todo diferencial en la actividad humana. Alinearnos con el propósito vital y crear redes de personas felices.



4- DESARROLLO PENSAMIENTO EMPRENDEDOR 

El objetivo aquí es desarrollar la relación, que tiene que llevar a la persona a una mejora palpable en su mejora de cómo pensar y a través de ella, haber llegado a resultados positivos en el proyecto.



 a) Líneas maestras para una conversación dialéctica
  • El entrenador debe tener un alta disponibilidad. 
  • La conversaciones se deben cerrar cuando se ha obtenido algo o se ha bloqueado algo.
  • Hay que ir hablando del protocolo de comunicación hasta que sea eficiente.
  • El trato debe ser respetuoso, humilde, honesto, empático, asertivo, generoso, compasivo y  simpático.
  • La conversación debe ser lenta. Hay que dejar espacios para pensar lo que se va a decir.
  • El dialogo nunca puede sustituir la reflexion personal. Hay que programa espacios donde pensar uno solo.
  • No se debe pasar de un tema a otro para evitar peguntas.
  • Combinar conversación con escritos y esquemas.
  • Se deben grabar todas las sesiones. Se deben re-escuchar cuando se necesite analizar algún aspecto.
  • Tanto intercesor como intercedido deben tomar sus apuntes.
  • El tiempo ideal del proceso de aprendizaje a pensar es un año.
  • Se puede empezar con sesiones semanales durante los dos primeros meses y mensuales a partir de entonces, pero dependerá de cada caso.
  • Cada sesión debe tener un mínimo de 30 minutos y un máximo de 60.
  • Cada sesión debe acabar con preguntas o temas sin responder, que deben ser pensados hasta la siguiente sesión.
  • El entrenador hace preguntas al emprendedor pero también hace preguntas como si se las hiciese el emprendedor: simula y estimula.

b) Fases del entrenamiento

  1. Aprender a hacerse las preguntas correctas a uno mismo
  2. Aprender a hacer las preguntas incorrectas a otro
  3. Aprender a realizar un dialogo constructivo entre dos 
  4. Aprender a realizar un dialogo constructivo en equipo
  5. Aprender a defender nuestras tesis en público (fuera del equipo)
  6. Aprender a deconstruir y construir discursos

La primera fase es la fundamental sin la cual ninguna de las otras puede funcionar.

Este tipo de intervenciones no garantizan resultados, ni los resultados tienen que ser el objetivo, lo importante es que el proceso de aprendizaje deje al intercedido en una situación mejor de la que estaba cuando empezó. 

Si alguien pensó que pensar podría pensarse sin pensar que el pensamiento no es pensable, sin ir más allá de lo impensable, es que no entendió cómo no pensar que podemos pensar.



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Aprender a pensar. Guía para pensadores entrenadores. Aprender a pensar. Guía para pensadores entrenadores. Reviewed by Rais Busom on septiembre 14, 2019 Rating: 5
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